Al seleccionar diversos contenidos didácticos, podemos darnos cuenta que no todos los recursos nos serán útiles. Por ello, será relevante analizar cada caso, y decidir si lo consideramos adecuado para ayudarnos en lo que nos proponemos a enseñar. En este proceso de selección, puede ocurrir que el docente reconozca que varios materiales presenten aportes para su clase. ¿Por qué elegir uno y no otro?
Para empezar, no es lo mismo buscar recursos didácticos para preparar una clase que nunca se ha dado que, estando frente a un nuevo material, evaluar la posibilidad de incluirlo en una clase que se viene dando desde hace años. En este sentido, conviene analizar si ayuda a solucionar algún problema o limitación que previmos en el momento de elaborar la secuencia didáctica y que suponemos surgirá en clase. Para ello, es importante tener presente aquellas actividades que es difícil llevar adelante por falta de tiempo o de equipamiento, por problemas de seguridad, por la cantidad de alumnos, etc. y aquellos contenidos relevantes y que frecuentemente generan dificultades para ser comprendidos.
Del mismo modo, es importante estar atento a las nuevas oprtunidades que ofrece el recurso y que no habían surgido en la secuencia didáctica. Por ejemplo, si el recurso en cuestión tiene datos interesante, una actividad que resulta adecuada a las características del curso y que no se nos había ocurrido, o un tema rico en posibilidades de relación con otros contenidos.
La pregunta clave que un docente debe de realizarse para la selección de un recurso didáctico es ¿Qué me agrega? y la respuesta a esta pregunta es la razón por la que el docente reconoce que un material es una herramienta útil para su trabajo.


